November 16th, 2008 por eunice szpillman 
Alfred T. Palmer
La Library of Congress estadounidense hace un tiempo abrió parte de los archivos fotográficos e hizo acesibles en su catálogo online más de un millon de imagenes que retratan el modo de vida Americano durante la segunda guerra mundial. Las fotografías se centran en áreas rurales y las fábricas donde se construia armamento y vehiculos militares. Lo curioso es que han abierto un espacio en Flickr donde cada día suben nuevas fotos, para que la gente pueda tagear y aportar información a las fotos del archivo, ya que durante su recolecta no fue posible identificar todos los elementos que aparecen en ellas.
Nuestra suerte es que también han hecho pública la serie de 1.600 fotografías a color que se hicieron entre 1939 y 1944, que por desgracia no son, digamos, lo suficientemente conocidas, y las han colgado en alta resolución en su flickr. ¿Mis favoritas? Está claro: las bellas Rosies The Riveters empuñando remachadoras y taladros a conjunto con el pintalabios.

Alfred T. Palmer

Alfred T. Palmer

Alfred T. Palmer

Alfred T. Palmer
[+] Flickr de la Library of Congres
September 6th, 2008 por eunice szpillman 
Foto: Nina Berman (c)
Vuelvo del Visa Pour l’Image un poco cansada, un poco enfadada y un poco contenta. Vuelvo cansada, enfadada y contenta por varios motivos:
1. Me ofende de sobre manera la homogeneidad temática de las series que se exponen. ¿Es el foto periodismo sinónimo de periodismo bélico? Nunca lo había considerado así. Resulta casi tan estrambótico como una revista del corazón donde sólo haya esquelas. Famosos muertos. Como si la criminalización e investigación de los culpables de La Muerte de Carmina Ordoñez coparan las paginas de un número entero del Hola, y el siguiente fuera una denuncia a Los Toros Que Mataron a Paquirri. O como si mañana Mundo Deportivo decidiera hablar únicamente de las lesiones de los jugadores y de la poca preparación de los Jardineros Que Dejan Socavones En El Campo De Futbol. No me lo explico. Prácticamente todas las series que se presentan, nos hablan -y sin demasiadas opciones a interpretación- de conflictos armados y desgracias naturales vistas desde el punto de vista de la víctima, o quién el dueño del objetivo considera que lo es. Me molesta e irrita que haya cientos de reportajes foto periodísticos brillantes sobre temas que escapan al horror y a los niños negritos mutilados llorando, y que no vean la luz en los grandes eventos. Que no reciban un premio, o derecho a la exposición, las series en las que no hay en el encuadre al menos un elemento que esté sufriendo.
CONCLUSIÓN: Vuelvo un 33% cansada, por que he terminado literalmente harta de ver a negros sufriendo y a blancos desfilando. De denuncias sociales de temáticas reducidas y progres de catálogo. De animales mutilados y gente armada hasta las cejas. De traficantes de vidas podridas.
2. Me sulfura que la denuncia sea parcial. Que no se señale a los verdaderos culpables, que acuse absolutamente a nadie. Que el dedo en el disparador de la cámara, en lugar de para señalar, se use para hurgar en heridas físicas. Para que salga más sangre. Dé más pena. Solo diré que la única representación española del World Press Photo es un reportaje sobre gente que ha sufrido abusos sexuales.
¿Estamos hablando de un catálogo de víctimas? Si es así, que no lo llamen foto periodismo, porque esto tiene un nombre mucho menos agradable. Se llama Morgue. La gente que estudia a sus habitantes se llaman forenses, y los que se los follan: necrófilos.
CONCLUSIÓN: Vuelvo un 33% enfadada por que cada vez me da más asco la moralidad del foto periodista de exposición. Y cada vez me da más asco el foto periodista de dedo mecánico: los mercenarios del pixel, que dice un conocido foto periodista deportivo amigo mío.
3. He podido ver a jóvenes diciendo “yo no tolero esto”, o tapándose los ojos, mientras rebuscaban su Marlboro Light en su Dolce Gabanna para ir a fumarse un cigarrito apoyadas en su Audi A3. Y esto, me ha parecido maravilloso solo por el simple hecho de existir.
CONCLUSIÓN: Vuelvo un 33% contenta por que este tipo de eventos hacen que Barbies y Kens se echen las manos a la cabeza y se vayan a llorar al baño, y eso siempre está bien.
Así pues, desde el cansancio, el enfado y la alegría a partes iguales, enfatizo:
Nina Berman / Redux Pictures para The Sunday Times Magazine
Patrick Robert / para Elle
Cédric Gerbehaye / Vu
Stanley Greene / NOOR para Russian Reporter Magazine
Kadir van Lohuizen / NOOR
Christian Poveda / con la colaboración de Alain Mingam, consultor.
Brent Stirton / Reportage by Getty Images para Newsweek y el NGM
July 5th, 2008 por eunice szpillman 
Dicen que la fotografía es capaz de desnudar a la gente (y no sólo físicamente), y Mr. Toledano es especialista en demostrarlo serie a serie, destrozando grandes mítos eróticos como el de las operadoras de sexo telefónico: todos sabemos que si están detrás de un teléfono es por algo, pero ¡no queríamos verlo!
Ya hace mucho tiempo que quería dedicar un post a una de sus series de fotografías que es claramente mi favorita: Video Gamers, una colección de pajeros jugando en habitaciones oscuras en un proceso de inmersión absoluto, siendo explorados por una cámara de fotos en sus momentos más álgidos (o más lamentables, según se mire)
“I wanted to take portraits of people that would reveal a hidden part of their character. So I had them play videogames.“
Una serie claramente influenciada por las que realizó Bettina Von Zwehl en sus años mozos, aunque utiliza una forma mucho más primitiva para sacar a la bestia que llevamos dentro.